Estamos frente a una de las perores crisis humanas en el mundo entero, la que profundiza el desprecio a la vida de nuestras sociedades, de las empobrecidas y golpeadas.

Los desplazamientos forzados, sean por guerras o violencias sociales, políticas, económicas y hoy día por la inminente ola del cambio climático generan que millones de personas busquen preservar la vida, la de sus familias y pueblos enteros. Hablar de estas personas es reconocer la urgencia de la protección y el refugio que en los gobiernos de países de destino o tránsito es insuficiente y poco atendida, peor aún es que ha esta situación se suma un odio y desprecio por parte de la sociedad en general que desde ideas erróneas de nacionalismo justifica la xenofobia y medidas de violencia y control por parte de estos gobiernos.

Es necesario voltear a ver nuestra historia y presente, pues si bien México es hoy día un país de destino de cientos de miles de personas que buscan resguardar la vida es también un país en donde cientos de miles de personas han sido desplazadas por las disputas territoriales del crimen organizado, la explotación de recursos naturales a manos de empresas extranjeras y propias mexicanas que justifican el desarrollo de unas cuantas sobre la vida de millones de personas.

México es un país que logrado subsistir gracias a su mano y trabajo de millones de personas migrantes en los Estados Unidos, que no se olvide que también somos un pueblo migrante y que las personas mexicanas sufren de violencias, explotación y maltratos y en los últimos meses de tiroteos en distintos lugares como escuelas, parques, desfiles en donde la motivación ha sido por diferencias raciales y pensamientos de supremacía; ¿quién es mejor?, ¿quién vale más?, ¿debe considerarse un derecho el asesinar a alguien por su origen, color de piel, religión o forma de pensar? ¿qué sociedades queremos formar y de que parte de la historia queremos ser parte en el futuro? y ¿la que mataba, restringía, despreciaba y tenía el odio como objetivo? o ¿de la que desde los retos de las diferencias lograron encontrar riqueza en la vida y construir así nuevas sociedades en las que los derechos están por encima de cualquier diferencia de origen, cultura o de nacionalidad?

Hoy 20 de junio en el día internacional por los derechos de las personas refugiadas decimos:

La vida de toda persona como el centro de las políticas y proyectos de desarrollo de los gobiernos en el mundo, la vida en dignidad como el objetivo de nuestras sociedades.