Del 2 al 6 de diciembre de 2019 se llevó a cabo el IV Encuentro Transnacional de Juventud Migrante, en el marco de un Festival de Juventudes impulsado por Voces Mesoamericanas Acción con Pueblos Migrantes, como un espacio de reflexión, diálogo y creación colectiva entre juventudes vinculadas a los procesos migratorios en la región.
Bajo el lema “Reflexionando juntas y juntos para transformar el mundo”, el encuentro se concibió como un espacio festivo, formativo y profundamente político, orientado a generar diálogos críticos entre jóvenes de Centroamérica y México. Desde una perspectiva transnacional, el Festival de Juventudes permitió reconocer la migración como una experiencia compartida que atraviesa territorios, cuerpos e identidades, pero que también abre posibilidades de organización, imaginación política y acción colectiva.
A lo largo de las jornadas, el IV Encuentro abrió espacios de reflexión y convivencia donde las y los jóvenes compartieron experiencias, preocupaciones y sueños en torno a la migración, el arraigo, el territorio y la transformación social. El diálogo colectivo permitió identificar problemáticas comunes, así como construir miradas compartidas sobre las violencias estructurales que atraviesan sus trayectorias de vida.
Un eje central del Festival de Juventudes fue la imaginación de propuestas artístico-políticas como herramientas para la transformación social y política. A través de procesos creativos y expresivos, las juventudes exploraron formas alternativas de habitar el mundo desde la dignidad, la justicia y el cuidado colectivo, reconociendo el arte como un lenguaje clave para la reflexión y la acción.
En este IV Encuentro Transnacional de Juventud Migrante participaron 40 jóvenes de México y Guatemala, quienes fueron protagonistas de los procesos de diálogo, creación y aprendizaje compartido. La diversidad de experiencias y contextos fortaleció el carácter transnacional del encuentro, permitiendo tejer vínculos sólidos entre juventudes de distintos territorios.
El encuentro funcionó como un proceso pedagógico vivo, donde la palabra, la escucha y la creación colectiva se convirtieron en herramientas para pensar críticamente el presente y proyectar futuros posibles. Las y los jóvenes se reconocieron como sujetos con voz, agencia y capacidad de incidencia, capaces de imaginar y construir alternativas frente a las realidades de exclusión y despojo.
El IV Encuentro Transnacional de Juventud Migrante reafirmó la importancia de sostener espacios culturales, formativos y transnacionales que acompañen a las juventudes migrantes en la construcción de memoria, identidad y propuestas de transformación social. Desde el Festival de Juventudes, este encuentro fortaleció la apuesta por redes solidarias que permiten imaginar y construir formas dignas de habitar este mundo, más allá de las fronteras.