Escuela de Masculinidades: Experiencias y Aprendizajes

Antecedentes de las escuelas de masculinidades
Las escuelas nacen del interés de los compañeros de la CIMICH (Coalición Indígena de Migrantes de Chiapas) y de Voces Mesoamericanas Acción con Pueblos Migrantes AC por construir un espacio de encuentro destinado a hombres de distintas comunidades originarias hablantes de la lengua tsotsil, tzeltal, ch’ol y zoque. Hay varios antecedentes en este proceso. Durante el año 2019 tuvieron lugar dos encuentros con integrantes de la CIMICH y del equipo de Voces Mesoamericanas donde se estableció la necesidad de consolidar un espacio de hombres para hombres, con el objetivo de reflexionar, sensibilizar sobre la desigual de género y cambiar practicas machistas.
A principios del 2020 comenzamos con la primera generación de la Escuela de Masculinidades y en el 2025 concluimos la tercera generación. En estas tres generaciones contamos con la participación de 80 compañeros de diferentes organizaciones, colectivos y comunidades de la región Altos, Selva y costa de Chiapas, hablantes de la lengua tsotsil, tseltal y ch’ol. Cada proceso consta de cinco encuentros por generación.
Los talleres partieron de las experiencias propias de los compañeros, de su contexto familiar y comunitario, de su cosmovisión indígena y espiritualidad, y a partir de ahí se fue construyendo el camino. Por otro lado, en cada uno de los encuentros se partió de pedagogías basadas en la educación popular, donde la teoría y la práctica se retroalimentaban constantemente. Además, y en sintonía con el trabajo de “artivismo” que Voces viene desarrollando, hacia el final de cada encuentro se dejó espacio para el trabajo artístico, donde los participantes pudieron expresar desde otro lugar lo vivido en el taller.


1era Generación









2da Generación













3era Generación







Escuela de masculinidades segunda generación.
El siguiente video testimonial reúne las voces y aprendizajes de los participantes de segunda generación. Es un proyecto orientado a la reflexión y deconstrucción de las prácticas patriarcales y machistas en las relaciones de género. A través de este espacio, se busca generar formas de convivencia más equitativas, conscientes y respetuosas.
Escuela de masculinidades tercera generación
Con el firme compromiso de sensibilizar y transformar las prácticas patriarcales y machistas, avanza la tercera generación de la Escuela de Masculinidades. Este espacio formativo reúne a compañeros de colectivos y organizaciones arraigados en las regiones Altos, Selva, Meseta Comiteca, Sierra Norte y Costa de Chiapas. El grupo, integrado por jóvenes y adultos mestizos y hablantes de las lenguas tsotsil, tseltal, ch’ol y zoque, comparte la apuesta de construir relaciones más justas en sus entornos comunitarios. A través de este proceso, se busca generar cambios profundos desde la cotidianidad, impulsando nuevas masculinidades que sumen a la construcción de una vida libre de violencias.
Investigación desde los Pueblos

“Tejiendo Masculinidades en el Cruce: Juventud, Pueblos Indígenas y Frontera Sur”.
A inicio del año 2026 empezamos el trabajo de investigación-acción con un grupo de 13 hombres provenientes de varias regiones de Chiapas y que tenían en común haber participado en alguna de las tres “escuela de masculinidades: Sentipensando la raíz de ser hombre en nuestros pueblos” que desarrollamos entre el año 2020 y 2025.
El grupo se constituyó como una muestra, de los 80 hombres que formaron parte de toda esa experiencia, provenientes de pueblos indígenas mayas, de comunidades campesinas y de barrios empobrecidos, pero también con valiosas experiencias organizativas, culturales y sociales a nivel local.
El abril de este año 2026 iniciamos las actividades de investigación-acción en el marco de la iniciativa HELL apoyada por GFCH. Con actividades participativas y lúdicas reconstruimos nuestra experiencia, sus momentos más significativos y los sentidos generados alrededor de la masculinidad de hombres indígenas y mestizos de comunidades, barrios. La exploración creatividad nos permitió, desde otro lugar, seguir hablando del “maya vinic” o el “wini kubel” en contextos de violencia.
¿Qué incertidumbres o esperanzas hay para las juventudes comunitarias o barriales cuando el modelo de masculinidades se sigue construyendo desde la violencia y recientemente desde patrones culturales y economías criminales? ¿Podemos generar espacios de encuentro y narrativas que disputen las propuestas de masculinidades violentas? Las respuestas del grupo se encuentran en el diálogo de esta investigación y en tres propuestas artísticas elaborados por ellos mismos: rap, actuación y video y muralismo.















