Festival de Juventudes: Festival por el Buen Vivir de la Niñez y Juventud Migrante

El 27 de septiembre de 2017 se llevó a cabo el Festival por el Buen Vivir de la Niñez y Juventud Migrante, en el marco de un Festival de Juventudes impulsado por Voces Mesoamericanas Acción con Pueblos Migrantes, como un espacio colectivo orientado a fortalecer la participación protagónica de niñas, niños y jóvenes indígenas migrantes en sus familias y comunidades.

El festival se concibió como un espacio festivo, comunitario y formativo, donde el arte, la reflexión crítica y la expresión colectiva permitieron dialogar sobre los derechos de la niñez y juventud migrante desde una perspectiva de dignidad, arraigo y buen vivir. A través de actividades participativas, el encuentro propuso una experiencia accesible y cercana para que las y los participantes compartieran saberes, inquietudes y miradas sobre su realidad.

En el marco de un convenio de colaboración entre Voces Mesoamericanas y el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, el festival se vinculó a procesos de trabajo desarrollados en espacios educativos con el objetivo de formar promotoras y promotores juveniles del Derecho a Saber. Estos procesos pedagógicos permitieron acercar a las juventudes indígenas a la reflexión sobre el acceso a la información como una herramienta clave para la defensa de sus derechos.

Durante el Festival de Juventudes, las y los jóvenes comenzaron a comprender el derecho a saber como un elemento profundamente vinculado al derecho a no migrar, también entendido como derecho de arraigo. Al mismo tiempo, este derecho se reconoció como una herramienta que acompaña a las personas a lo largo de sus trayectorias migratorias, permitiendo conocer, apropiarse y defender el territorio desde una visión translocal y transnacional.

El festival funcionó como un proceso pedagógico vivo, donde la reflexión se dio desde la experiencia compartida, el diálogo y la expresión artística. Las actividades promovieron el pensamiento crítico y el reconocimiento de la niñez y juventud indígena migrante como sujetos con voz, agencia y capacidad de organización, fortaleciendo su papel en la defensa de los derechos colectivos y del territorio.

En esta edición del Festival de Juventudes participaron 120 niñas, niños y adolescentes, quienes fueron protagonistas de los espacios de aprendizaje, expresión y convivencia. Su participación reafirmó la importancia de crear espacios culturales y formativos que acompañen a la niñez y juventud migrante en la construcción de identidad, memoria y proyectos de vida dignos.

El Festival por el Buen Vivir de la Niñez y Juventud Migrante reafirmó la apuesta por procesos colectivos que articulan educación, derechos y territorio, reconociendo a las juventudes indígenas como actoras centrales en la construcción de alternativas para la vida digna, el arraigo y la defensa del buen vivir.