PRONUNCIAMIENTO: 5ta Asamblea General de la CIMICH

A LAS MUJERES Y HOMBRES MIGRANTES DE CHIAPAS, MÉXICO Y EL MUNDO
A LOS PUEBLOS Y MOVIMIENTOS INDÍGENAS, CAMPESINOS Y POPULARES
A LAS ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
 A TODAS LAS PERSONAS QUE NOS ESCUCHAN

Hoy jueves 30 de noviembre de 2017, reunidos en el Seminario Diocesano de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, mujeres y hombres, jóvenes y adultos, ancianas y ancianos, niñas y niños, que somos la base de la Coalición Indígena de Migrantes de Chiapas, nos reunimos en la Quinta Asamblea General para dar nuestra palabra y pensar nuestro camino y nuestros trabajos por la vida, la dignidad y la felicidad de los pueblos.

La CIMICH ha caminado un año más. Ya pasaron cinco años desde que empezamos nuestra organización de personas, familias y comunidades migrantes. Estamos presentes en comunidades de los municipios de Chilón, San Juan Cancuc, San Cristóbal de Las Casas, Chamula, Chenalhó, Tenejapa, Ocosingo y Zinacantán. Tenemos alianzas y hermanamientos con organizaciones civiles y de migrantes de México, Guatemala, Estados Unidos y otros países.

En la Quinta Asamblea hemos informado y compartido nuestros trabajos y avances en el último año. Hemos aprendido mucho de nuestros errores y de nuestros logros a lo largo de cinco años, del compartir con otras organizaciones y comunidades. Ahora tenemos más conocimientos y experiencias, más herramientas, más sueños para caminar en nuestros objetivos de lucha. Sabemos que tenemos que seguir fortaleciéndonos para hacer mejor nuestros trabajos de servicio y acompañamiento a nuestros pueblos, para florecer como organización del pueblo migrante.

En esta Asamblea hemos analizado cómo funciona el sistema capitalista, cómo es el pensamiento de los gobiernos de los ricos que dominan y se hacen dueños del mundo. Sabemos que las migraciones que vivimos en este tiempo son parte del sistema capitalista. Por eso decimos que las migraciones son desplazamientos forzados por la pobreza, el endeudamiento y el despojo que deja el capitalismo. Este sistema es una economía pero también es un modo o forma de vida que se impone a nuestras comunidades. Es un sistema que invade los territorios y roba los bienes que son de todas y todos; que explota y destruye a la naturaleza y a los seres humanos; que nos trata como cosas que pueden tirarse. Los gobiernos del capitalismo, como el de México y Chiapas, protegen a las empresas y no a las personas; quieren que consumamos sus productos; nos endeudan y así nos obligan a vender nuestras tierras o a migrar. Si perdemos la tierra y abandonamos nuestra familia y comunidad, perdemos nuestra vida.

El trabajo migrante es una de las patas del capitalismo, eso quiere decir, que sin la explotación de nuestro trabajo, los ricos no pueden hacer sus grandes ganancias. Para los ricos no somos personas, somos mano de obra barata. Por eso nos maltratan y nos discriminan.

El capitalismo no sólo explota nuestro trabajo en los campos y en las ciudades. El capitalismo funciona con mega-proyectos para el despojo de los territorios y los recursos naturales. El gobierno divide a las comunidades para que puedan entrar más fácil los mega-proyectos. Los ricos están bien organizados para dominarnos; por eso, también los pueblos necesitamos organizarnos bien.

Para enfrentar los mega-proyectos y defender nuestra tierra y territorio necesitamos información, organización y unidad de los pueblos. La defensa y el cuidado de la tierra empieza en nuestras casas y en nuestras parcelas. No permitimos que entren los productos químicos y las semillas transgénicas de las empresas a nuestras tierras.

Estos son nuestros acuerdos para defender la vida y el territorio de nuestros pueblos y comunidades:

  • Seguiremos fortaleciendo nuestra organización con la participación de las mujeres, de los jóvenes, las niñas y los niños.

  • Vamos a trabajar con otro pensamiento diferente del capitalismo, a recuperar las herencias y las formas de vida de nuestras abuelas y abuelos mayas. Vamos a trabajar con sistemas agroecológicos para producir nuestros propios alimentos y poco a poco ir dejando los productos industrializados. Vamos a enseñar a las niñas y a los niños los conocimientos y los valores del respeto, la verdad y la unidad, que son raíces fuertes.

  • Rechazamos la represión de los gobiernos y sus proyectos de muerte. Las empresas y los gobiernos asesinan y encarcelan a las compañeras y compañeros dirigentes de los movimientos de resistencia, como pasó con Mariano Abarca, asesinado en noviembre de 2009. ¡Queremos justicia!

  • Damos nuestra solidaridad y apoyo a las luchas de resistencia contra los proyectos de despojo en Chiapas, como son las minas, las hidroeléctricas, las Zonas Económicas Especiales, las plantaciones de palma africana, las áreas de protección natural que expulsan a las comunidades.

  • Exigimos al gobierno que cumpla su responsabilidad de favorecer un acuerdo bueno y duradero entre las comunidades de Chenalhó y Chalchihuitán que tienen problema agrario. El gobierno ha provocado el conflicto y la entrada de armas a la región. Por eso, llamamos a las comunidades a no mirarse como enemigas, porque el enemigo está afuera, a mirarnos de nuevo como un solo pueblo hermanado, que tiene un mismo corazón y puede encontrar sus propias soluciones.

Las mujeres y hombres migrantes organizados también hacemos frente al capitalismo: defendemos nuestros territorios; luchamos por el arraigo en nuestras comunidades y construimos la vida buena y digna para todas y todos.

¡Viva la Coalición Indígena de Migrantes de Chiapas!

¡Vivan los pueblos indígenas y migrantes!

¡Vivan las mujeres y hombres conscientes y organizados!

¡Viva la niñez y la juventud indígena!